N.º 01 Qué es exactamente una herencia indivisa.
Una herencia indivisa es la situación que se queda cuando varias personas heredan el mismo inmueble y todavía no han partido los bienes entre ellas. Cada heredero tiene un porcentaje sobre el todo, no sobre una parte concreta. Nadie es dueño exclusivo de la cocina o del trastero: todos sois dueños proporcionales del piso entero.
La situación arranca con el fallecimiento. A partir de ahí pueden pasar dos cosas: o aceptáis y partís la herencia (entonces cada uno se queda con lo suyo), o no llegáis a un acuerdo. En el segundo caso aparece la comunidad hereditaria, que es lo que la mayoría conoce como herencia indivisa o proindiviso de herencia.
- Cada coheredero puede usar y disfrutar el inmueble proporcionalmente a su cuota.
- Las decisiones de administración se toman por mayoría de cuotas, no por mayoría de personas.
- Para vender el inmueble entero hace falta unanimidad: si uno se opone, no se vende.
- Pero cada coheredero puede vender su parte por separado. Aquí entramos nosotros.
N.º 02 Lo que dice la ley (sin paños calientes).
No es una zona gris. La copropiedad hereditaria está regulada en el Código Civil desde 1889 y existe jurisprudencia consolidada del Tribunal Supremo. La cuota indivisa de un heredero es plenamente transmisible.
En lenguaje claro: nadie puede obligarte a seguir atrapado en una herencia indivisa. Ni el testamento ni los demás coherederos. Existe un derecho de retracto (Art. 1067 CC) por el cual el resto de coherederos puede igualar la oferta de un tercero dentro de un mes desde la notificación. Nuestro despacho gestiona ese plazo en tu nombre.
N.º 03 Tus opciones reales.
Antes de vendernos a nosotros, conviene que sepas qué otras salidas tienes. No siempre la mejor opción es la nuestra. Depende del caso.
División judicial de la herencia
- Plazo: 2-4 años de media
- Coste: abogado, procurador y tasas
- Subasta puede quedar desierta
- Daño relacional con los demás coherederos
Inmobiliaria tradicional
- Necesita la firma de todos los coherederos
- Plazo: 6-18 meses
- Comisiones: 3-6% más IVA
- Si uno bloquea, no hay venta
Venta directa de tu cuota a un comprador profesional
- No necesitas a nadie más. Tu parte es tuya y la vendes tú.
- Plazo: 10-20 días desde aceptación de oferta hasta notaría.
- Coste: 0 €. Sin comisiones, sin gastos de notaría, sin honorarios legales.
- Pago en notaría, transferencia el mismo día de la firma.
- Asesoría jurídica incluida: nuestros abogados gestionan herencia, retracto y escritura.
N.º 04 Aceptación pura, beneficio de inventario o renuncia.
Antes de vender tu parte tienes que haber aceptado la herencia o estar dispuesto a aceptarla en el mismo acto de la compraventa. Hay tres maneras de hacerlo y la elección importa.
- Aceptación pura y simple. Heredas todo: bienes y deudas. Si las deudas superan al activo, respondes con tu patrimonio personal. Es la opción habitual cuando la herencia está limpia.
- Aceptación a beneficio de inventario. Heredas, pero solo respondes hasta donde alcanza la herencia. Si hay deudas, tu patrimonio queda intocable. Hay que solicitarla expresamente ante notario.
- Renuncia. No heredas nada. Tu cuota pasa al resto de coherederos por derecho de acrecer. Una vez renunciada no se puede revocar.
Si dudas qué opción te conviene, lo revisamos contigo en el análisis previo. En herencias con cargas o con coherederos fallecidos, suele compensar el beneficio de inventario. Lo gestionamos nosotros.
N.º 05 Cuánto puedes recibir realmente.
La oferta depende de tres variables: el valor de mercado del inmueble, tu porcentaje de propiedad y la complejidad jurídica del caso (coherederos en conflicto, ocupación, deudas, herencia sin aceptar, embargos). El sector se mueve entre el 30% y el 50% del valor proporcional teórico. Nosotros, en la franja alta. En herencias limpias, por encima.
Estimador rápido (orientativo)
Te damos un rango. La oferta vinculante final depende del análisis legal.
La cifra concreta llega por escrito en 24-48 horas, ya firmada por nuestra parte. Lo que ves es lo que cobras: sin descuentos sorpresa el día de la firma.
N.º 06 El proceso, paso por paso.
Lo hemos diseñado para que tú no tengas que mover papeles, llamar al notario ni hablar con coherederos. Lo gestionamos todo nosotros.
Contacto inicial
Nos cuentas tu caso por teléfono o formulario. Te asignamos un abogado especializado en herencias. Confidencialidad desde la primera llamada.
Análisis registral y sucesorio
Pedimos nota simple, certificado de últimas voluntades, certificado de defunción y revisamos cargas, embargos y plazos de retracto. Identificamos si la herencia está aceptada o no.
Valoración y oferta vinculante
Cruzamos valor de mercado con riesgo legal. Te enviamos oferta cerrada por escrito, ya firmada por nuestra parte. Tienes 7 días para decidir.
Aceptación de herencia y escritura
Si aceptas, fijamos fecha en la notaría que tú elijas. Si la herencia no estaba aceptada, lo hacemos en el mismo acto. Notificamos el retracto al resto de coherederos.
Firma y cobro
Vamos contigo a notaría. Antes de firmar revisamos juntos la transferencia. Cobras en el mismo acto. Te olvidas de la herencia.
N.º 07 Qué papeles necesitas.
Para empezar, basta con muy poco. Lo demás lo conseguimos nosotros sin que tengas que pisar un registro.
- Para el primer contacto: tu DNI y los datos del inmueble (dirección, referencia catastral si la tienes).
- Si los tienes a mano: certificado de defunción del causante, testamento o declaración de herederos, escritura de aceptación si ya se firmó, último IBI.
- Lo que gestionamos nosotros: nota simple registral, certificado de cargas, certificado de últimas voluntades, certificación catastral, comunicación del retracto a los demás coherederos.
N.º 08 Casos reales que hemos cerrado.
Tres ejemplos recientes de herencias indivisas resueltas. Datos anonimizados; documentación notarial disponible bajo petición y autorización del cliente.

Piso heredado entre tres hermanos. Uno vivía dentro y se negaba a vender o pagar nada. Tres años bloqueada.

Herencia entre cuatro hermanos sin aceptar. Aceptamos a beneficio de inventario en el mismo acto. Cobró sin volver a hablar con nadie.
