Un proindiviso (o copropiedad) es la situación que se produce cuando varias personas comparten la titularidad de un inmueble sin que esté dividido físicamente. Cada copropietario tiene una cuota indivisa sobre el todo, no sobre una parte concreta.
Aparece típicamente en herencias entre hermanos, divorcios con vivienda común y compras conjuntas que se quieren deshacer. La ley permite que cualquier copropietario pueda vender su cuota a un tercero sin necesidad de acuerdo con el resto, conforme al artículo 1.067 del Código Civil. Y cualquier copropietario puede pedir en cualquier momento la división de la cosa común (art. 400 CC).
En la práctica, eso significa que no estás atrapado: tu parte es tuya, y tienes derecho a vender, sin pedir permiso, sin negociar con quien no quiere negociar.